
Cuaderno de Campo (I) — Villamanta en los estudios arqueológicos: evidencias, campañas y autores
Hay historias que se cuentan con emoción. Y hay historias que primero hay que ordenar.
Este espacio nace para eso: para ir dejando por escrito, con calma y con fuentes, el mapa de lo que sabemos sobre el Villamanta romano. Aquí no vamos a “adornar” el pasado: vamos a seguir el rastro de informes arqueológicos, campañas, expedientes, depósitos museísticos, corpus epigráficos y bibliografía.
En esta primera entrada vamos a lo esencial: qué se excavó, quién lo estudió, qué evidencia dejó y por qué importa.
1) Un hito: el alfar romano de Viña del Pañuelo (años 90)
Durante la década de 1990, a raíz de obras de construcción del polígono industrial de Viña del Pañuelo, se documentó un yacimiento clave: un complejo alfarero romano dirigido por la arqueóloga Mar Zarzalejos.
En la documentación se recoge una afirmación rotunda de Zarzalejos (1995):
¿Qué se encontró?
- Producción principal: tegulae (tejas) y lateres (ladrillos).
- Infraestructura: hornos de doble camara, canales de desagüe, áreas de decantación y acumulaciones de desechos cerámicos.
- Recursos del entorno: arcilla local, combustible (encina y retama) y agua del cercano Arroyo Grande.
¿Por qué importa?
Porque un alfar no es “una ruina”: es economía romana real y medible. Refuerza la existencia de una red comarcal capaz de abastecer con materiales de construcción a villae y núcleos cercanos.
2) 2004: arqueología preventiva frente al alfar (fibra óptica)
En 2004, con motivo de obras de canalización de fibra óptica (Telefónica de España, S.A.), se realizó una excavación arqueológica preventiva en el margen derecho de la carretera de Villamanta a Aldea del Fresno, frente al área del alfar.
La intervención documentó:
- Niveles con pequeños muros, fragmentos de tegulae y cerámica común.
- Un enterramiento incompleto en posición decúbito supino, interpretado como posible relación con un ámbito funerario asociado.
- Confirmación de que la ocupación romana se extendía a ambas margenes del antiguo camino.
- Depósito de parte de los materiales en el Museo Arqueológico Regional (Alcalá de Henares).
Esto es importante: la arqueología preventiva —aunque sea limitada— deja prueba oficial, fechada y contextual.
3) El Tejar: ocupación, materiales y epigrafía funeraria
El paraje de El Tejar aparece como uno de los conjuntos arqueológicos más relevantes del término: hallazgos reiterados de tejas, ladrillos y materiales antiguos, y un núcleo muy significativo de epigrafía funeraria latina (siglos I–III d.C.).
Se recoge además una intervención 2010–2011 ligada a obras del Canal de Isabel II (Expediente CAM 0899/10), con documentación técnica y depósito de materiales en el Museo Arqueológico Regional.
Traducción de campo: El Tejar no es un nombre en un mapa; es un lugar donde la evidencia se repite, se acumula y se deja estudiar.
4) Epigrafía: cuando el pasado tiene nombre y ciudadanía
La epigrafía es uno de los pilares más potentes: convierte el territorio en personas (nombres, parentescos, fórmulas) y se conecta con la lectura del estatus jurídico del enclave.
Entre las referencias se citan inscripciones del CIL y se destacan fórmulas funerarias habituales junto a vías:
- “iuxta viam publicam” (“junto a la vía pública”).
Y se subraya la relevancia de la tribu Quirina, interpretada como indicador de ciudadanía y municipalización, citando a:
- A. U. Stylow y G. Alföldy, en relación con la lectura municipal/flavia del conjunto.
5) Piezas concretas: cuando el inventario sostiene el relato
La documentación reúne un inventario de piezas y estelas funerarias vinculadas a El Tejar, entre ellas:
- Estela de Ammonius Varus (dedicada a su esposa Ame).
- Estela de Festus.
- Estela de Fortunatus.
- Lápida de Marcus Vireius, con inventario MAR-2268 en el Museo Arqueológico Regional.
Esto es clave: la historia local se hace sólida cuando puede sostenerse en piezas identificables y consultables.
6) Viario: Villamanta como encuentro de caminos
Otra idea de fondo que aparece con fuerza: Villamanta se entiende mejor como un punto de paso y articulación territorial en la Carpetania, con corredores que conectan hacia áreas como Miaccum/El Escorial, Titulcia/entorno del Jarama y la ruta hacia Toledo.
Se incorpora también la perspectiva de continuidad territorial con la Cañada Real Segoviana, como corredor histórico que ayuda a leer el paisaje de rutas.
7) Cierre: por qué este Cuaderno importa
Esta primera entrada no pretende “cerrar debates”. Pretende algo más útil: poner la mesa.
A partir de aquí, cada entrada podrá profundizar en un frente concreto:
- El alfar de Viña del Pañuelo y su cronología.
- El Tejar y el conjunto epigráfico.
- Arqueología preventiva y lo que revelan las obras modernas.
- Viario antiguo, cañadas y lectura territorial.
- Inventarios, depósitos y trazabilidad museística.
Porque aquí la historia no se inventa: se excava, se cataloga, se compara y se cita.